Chronic Inflammation: How to Spot the Signs and Learn the Dangers
3 min de lectura
Last updated: February 12, 2025

Inflamación crónica: cómo detectar los síntomas y conocer los riesgos

Las enfermedades inflamatorias crónicas son la principal causa de muerte en el mundo. Te explicamos qué provoca la inflamación crónica, cómo reconocerla y los peligros que entraña.
Table of Contents

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que las enfermedades crónicas son la mayor amenaza para la salud humana. A nivel mundial, 3 de cada 5 personas mueren a causa de enfermedades inflamatorias crónicas, entre las que se incluyen los accidentes cerebrovasculares, las enfermedades respiratorias, los trastornos cardíacos, el cáncer, la obesidad y la diabetes. Y lo que es peor, se prevé que las enfermedades asociadas a la inflamación crónica aumenten de forma constante durante los próximos 30 años. 

    En primer lugar, ¿qué es la inflamación?

    La inflamación es una respuesta natural y necesaria del sistema inmunitario del organismo ante una lesión, una infección u otras situaciones, como una intervención quirúrgica. Se trata de un proceso biológico complejo en el que intervienen diversas células inmunitarias, vasos sanguíneos y moléculas de señalización que actúan de forma coordinada. 

    La inflamación aguda es una respuesta a corto plazo en una parte del cuerpo y suele ser beneficiosa para la curación. A través del proceso de inflamación, el cuerpo elimina la infección, se deshace de las células dañadas y pone en marcha el proceso de reparación.

    Signos y síntomas comunes de la inflamación

    • Dolor: La inflamación suele provocar dolor localizado como consecuencia del aumento del flujo sanguíneo, la hinchazón de los tejidos y la presión sobre los nervios.
    • Hinchazón: la acumulación de líquido y de células inmunitarias en la zona afectada provoca hinchazón o edema.
    • Enrojecimiento: el aumento del flujo sanguíneo hacia la zona inflamada puede provocar enrojecimiento y calor.
    • Calor: La zona afectada puede estar más caliente que los tejidos circundantes debido al aumento de la circulación sanguínea.
    • Pérdida de función: La inflamación puede afectar al funcionamiento de los tejidos u órganos afectados, lo que provoca una disminución de la movilidad o la función.
    • Fatiga: La inflamación sistémica, que afecta a todo el cuerpo, puede contribuir a la sensación de fatiga y malestar general.
    • Fiebre: como respuesta a una infección o inflamación, el cuerpo puede elevar su temperatura para crear un entorno menos favorable para los patógenos.
    • Dolor de cabeza: La inflamación en la región de la cabeza o el cuello puede provocar dolores de cabeza.
    • Rigidez: La inflamación puede provocar rigidez en las articulaciones o los músculos, especialmente en afecciones como la artritis.

    ¿En qué se diferencia la inflamación crónica?

    Por otro lado, la inflamación crónica es una respuesta inflamatoria prolongada y descontrolada. Puede persistir durante semanas, meses o incluso años. A diferencia de la inflamación aguda, la inflamación crónica daña el organismo y está asociada a diversas afecciones de salud, entre ellas enfermedades autoinmunes, alergias y enfermedades crónicas como las cardiovasculares y la artritis.

    ¿Qué desencadena la inflamación crónica?

    La inflamación crónica desempeña un papel importante en muchas enfermedades comunes. Entre ellas se incluyen la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la artritis y las enfermedades articulares, las alergias y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

    Hay varios factores que agravan la inflamación crónica.

    • Infecciones persistentes: Las infecciones crónicas que el sistema inmunitario no puede erradicar por completo pueden provocar una inflamación continua.
    • Trastornos autoinmunes: afecciones en las que el sistema inmunitario ataca por error a los propios tejidos del organismo, lo que provoca inflamación crónica.
    • Factores ambientales: la exposición prolongada a contaminantes ambientales, toxinas o sustancias irritantes puede desencadenar la inflamación crónica. En el caso de algunas personas muy sensibles, esto puede incluir productos químicos de uso común para la limpieza del hogar o incluso algunos artículos de higiene personal. <
    • li data-mce-fragment="1">Estrés: El estrés crónico puede afectar al sistema inmunitario y contribuir a la inflamación. Desde un punto de vista médico, el estrés no solo se refiere al estrés mental, sino también al estrés físico provocado por infecciones, lesiones u operaciones.

    ¿Hay formas de reducir la inflamación crónica?

    Las tres principales formas naturales de reducir la inflamación crónica son mejorar la alimentación, perder peso y hacer ejercicio con regularidad. También existen nutrientes beneficiosos, valorado suplementos a base de hierbas y dietas antiinflamatorias de uso común. 

    Suplementos para huesos y articulaciones

    ¿No sabes qué necesitas?

    Desplázate hacia abajo para ver nuestra GUÍA DE PRODUCTOS PARA HUESOS Y ARTICULACIONES

    Written by

    Verónica Hughes

    Lead Nutrition Writer & Healthcare Researcher

    • Medicine & Health
    • National Institute of Health and Care Excellence (NICE) treatment guidelines
    • Care Quality Commission treatment standards for the NHS

    Veronica Hughes, MA (University of Cambridge), is a nutrition writer and healthcare researcher with extensive experience in UK medical policy and evidence-based health guidance. She has served as Chief Executive Officer of a medical research charity and contributed to national healthcare standards through her work with the National Institute for Health and Care Excellence (NICE) and the Care Quality Commission (CQC), helping to inform NHS treatment guidelines and regulatory frameworks.

    Her work focuses on nutrition, dietary supplements, and the role of vitamins and minerals in supporting health. She writes in-depth, research-led articles covering topics such as nutrient deficiencies, gut health, immune support, hormonal balance, and chronic health conditions, translating complex medical evidence into clear, accessible information.

    Veronica’s writing has been featured in newspaper publications and specialist health blogs, where she explores developments in modern healthcare, clinical research, and nutritional science. Her approach prioritises accuracy, regulatory compliance, and alignment with UK and EU health guidance, making her content a trusted resource for readers seeking reliable information on supplements, vitamins, and evidence-based wellness.